Pistachos Luna | Pistacho ecológico gourmet de Granada

Quiénes somos | Pistachos Luna, pistacho ecológico gourmet
Conoce a la familia de pistachos luna

✅ Somos Ramón y Tere: cultivamos pistacho ecológico en el Altiplano de Granada

Una historia familiar, contada paso a paso

Para nosotros, esto no va solo de vender pistachos. Va de compartir una forma de trabajar: producción propia, respeto por la tierra y un producto que habla por sí solo. Con esta web queremos acercar nuestro pistacho ecológico a cualquier hogar y demostrar que lo local, lo bien hecho y lo transparente todavía tiene sentido. Muchas gracias en nombre de nuestra familia :)

Pistachos Luna - El pistacho granadino

Somos Ramón y Tere, una familia de agricultores del Altiplano de Granada. Hace más de diez años plantamos nuestros primeros pistacheros ecológicos con una idea clara: cultivar un pistacho de máxima calidad, respetando la tierra y cuidando cada detalle como se ha hecho siempre, pero con una mirada moderna y sostenible. Así nació Pistachos Luna.

Nuestra finca está en Cuevas de Luna (Benamaurel, Granada), dentro del Geoparque de Granada, rodeados por las sierras de Baza y Castril. Aquí el clima marca la diferencia: inviernos fríos, veranos muy calurosos y baja humedad. Son condiciones ideales para la variedad Kerman, reconocida por su calibre y ese sabor que se queda en la memoria.

En Pistachos Luna hacemos algo muy sencillo (y muy poco común): solo vendemos nuestro propio pistacho ecológico, el que cultivamos cada campaña. La producción es limitada porque depende del campo y del año. Por eso cada cosecha tiene su carácter, y eso también es parte de lo bonito.

Además, cuidamos el proceso completo de forma artesanal, desde la recolección hasta el envasado y la venta. Esto nos permite asegurar frescura, trazabilidad y calidad en cada lote. Contamos con certificación ecológica y registro sanitario 21.036232/GR.

Nos gusta pensar que cuando abres una bolsa de nuestros pistachos, también abres un trocito de nuestra tierra y de nuestra forma de vivirla.

Los corazones de Pistachos Luna 💚

"Cultivamos pistachos ecológicos porque creemos que la calidad real empieza en la tierra".

En Pistachos Luna cultivamos pistachos ecológicos porque creemos que la calidad real empieza en la tierra. Respetamos nuestro entorno, la fertilidad del suelo y los ritmos naturales de la agricultura para ofrecer un producto honesto, sano y lleno de sabor.

Contamos con el certificado ecológico europeo, garantía de que nuestro compromiso con el medio ambiente no es un discurso, sino una realidad controlada y certificada.

Cultivar con respeto es nuestra forma de entender el futuro

Estamos comprometidos con una producción responsable, respetuosa con el medio ambiente, la biodiversidad y el bienestar de los animales de nuestro entorno. Por eso trabajamos bajo normas exigentes y controles rigurosos, basados en principios claros:

  • 🌱 Agricultura ecológica certificada (UE)
  • 🐝 Respeto y protección de la biodiversidad
  • 💧 Conservación de los recursos naturales
  • 🐑 Bienestar de los animales de nuestro entorno
  • 🌿 Uso exclusivo de métodos y sustancias naturales

Todo esto lo hacemos con un único objetivo: reforzar la confianza de quienes nos eligen, cuidando hoy el mundo que heredarán nuestros hijos.

Un proyecto familiar, con raíces y corazón

Pistachos Luna es un proyecto familiar, nacido del amor por la tierra y del deseo de hacer las cosas bien. Creemos que otra forma de cultivar es posible: una forma más natural, más consciente y más respetuosa.

Comencemos el cambio 🌱

La verdadera agricultura ecológica consiste en volver a nuestras raíces, respetar los tiempos de crecimiento del pistacho y apostar por tratamientos naturales, sin atajos ni prisas.

En un mercado que empuja a producir más rápido, nosotros elegimos cultivar mejor. Apostamos por un modelo orgánico y sostenible porque creemos que un futuro mejor se construye hoy, decisión a decisión.

2025
Nuestros corazones (Tere, Ramón, Hijos - Ramón, Nacho y Mayte)

Hoy: compartimos lo bien hecho

Queremos que pruebes un pistacho ecológico auténtico, con historia y con nombre propio.

2023
Cuidamos lo que hacemos

Cosecha: cuando el campo decide

Recolectamos en el momento óptimo para conservar aroma, textura y frescura.

2022
Solo así, podemos garantizar la máxima calidad (foto de Mayte, hija)

Producción limitada: solo lo que da nuestra finca

Vendemos únicamente nuestro pistacho de cada campaña. Sin mezclas. Sin compras externas.

2020
El sabor de lo bien hecho

Variedad Kerman: calibre y sabor inconfundible

Elegimos Kerman por su calidad y por cómo se expresa en nuestro clima.

2014
Entorno privilegiado para desarrollar nuestro cultivo (geoparque)

Un lugar único: Cuevas de Luna, en el Geoparque de Granada

Nuestro microclima (frío en invierno, calor en verano y baja humedad) hace magia en el pistacho.

2014
Ramón (hijo) en la plantación

Hace más de 10 años: plantamos el primer pistachero

Empezamos con ilusión y paciencia, soñando con un pistacho ecológico de verdad.

LA HISTORIA EN HISPANIA

Los pistachos han formado parte de la dieta de los seres humanos desde finales del paleolítico, hay evidencias de su consumo desde el año 12.000 a 4.000 (a.c.). Hay referencias legendarias de la reina de Shaba, regalando pistachos al rey Salomón

El Pistacho se introdujo en España (Hispania) en el siglo I de la mano de Pompeyo Craso (63 dc), conocido en la antigüedad como "Pistacia Vera" de origen Asiatico (Siria, Ahganistan, Iran, Irak, Turkia).

Durante la dominación árabe comienza a desarrollarse entre los años (711 a1031 dc), en los años de ocupación árabe se convirtió en un cultivo agrícola, especialmente en la zona de Andalucía.

En un tratado de agricultura del Siglo XII, se hace referencia al cultivo, explicando como germinar las semillas.

En el periodo de la reconquista cristiana, es cuando se empezó a cometer errores, eliminando árboles macho que no eran productivos (es una planta anemófila) pero las hembras si los necesitaban para la fecundación del polen, de esta manera, las hembras dejaron de dar fruto y así fue desapareciendo el cultivo. Hasta que en los años 80 una serie de agricultores valientes lo fue introduciendo en España y por las condiciones climáticas a vuelto a adaptarse perfectamente a nuestro suelo y clima.