Somos Ramón y Tere, una familia de agricultores del Altiplano de Granada. Hace más de diez años plantamos nuestros primeros pistacheros ecológicos con una idea clara: cultivar un pistacho de máxima calidad, respetando la tierra y cuidando cada detalle como se ha hecho siempre, pero con una mirada moderna y sostenible. Así nació Pistachos Luna.
Nuestra finca está en Cuevas de Luna (Benamaurel, Granada), dentro del Geoparque de Granada, rodeados por las sierras de Baza y Castril. Aquí el clima marca la diferencia: inviernos fríos, veranos muy calurosos y baja humedad. Son condiciones ideales para la variedad Kerman, reconocida por su calibre y ese sabor que se queda en la memoria.
En Pistachos Luna hacemos algo muy sencillo (y muy poco común): solo vendemos nuestro propio pistacho ecológico, el que cultivamos cada campaña. La producción es limitada porque depende del campo y del año. Por eso cada cosecha tiene su carácter, y eso también es parte de lo bonito.
Además, cuidamos el proceso completo de forma artesanal, desde la recolección hasta el envasado y la venta. Esto nos permite asegurar frescura, trazabilidad y calidad en cada lote. Contamos con certificación ecológica y registro sanitario 21.036232/GR.
Nos gusta pensar que cuando abres una bolsa de nuestros pistachos, también abres un trocito de nuestra tierra y de nuestra forma de vivirla.